Fiel a la amistad, a la alegría, a la autenticidad del verso y de la vida, Federico García Lorca (1898 – 1936) marca un antes y un después en la lírica española. Su personalísima voz, su diversidad de registros, su sabia fusión entre lo culto y lo popular, la tradición y la vanguardia, convirtieron su figura y su obra en un mapa de sentimientos único e irrepetible. Esta selección de textos, se apoya en las espléndidas ilustraciones de Gabriel Pacheco (Mexico, 1973), quien anota en su epílogo: “El sueño, el deseo, el anhelo, el recuerdo, la muerte ¿cómo dibujar estas semillas?”. Con lucidez y maestría, lo ha hecho Pacheco. En una de sus cartas al crítico catalán Sebastián Gasch, confesaba García Lorca: “Mis dibujos son poesía pura o plástica pura a la vez. Me siento limpio, confortado, alegre, niño cuando los hago”, En suma, una antología que aúna la pasión de ambos artistas y a la que hay que acercarse despaciosamente, sin perder de vista las metafóricas imágenes del dibujante mexicano ni la música y el aliento del verso lorquiano: “La tarde equivocada/ se vistió de frío./ Detrás de los cristales,/ turbios, todos los niños,/ ven convertirse en pájaros/ un árbol amarillo./”.