Los lobos dan miedo, se entrenan para ello, pero en la familia Feroz hay un lobito que no asusta a nadie. La familia está preocupada y toman cartas en el asunto, la disposición del pequeño es buena pero los resultados no agradan a la familia, al menos no al principio. Nuestro protagonista tiene cualidades de gran lobo pero no las aprovecha o lo hace de una forma peculiar que desespera y avergüenza a su tío Feroz: cómo puede tomar el té con la abuela de Caperucita, qué está haciendo con los tres cerditos, ¡y los conejos, no se los ha comido!... ¡un verdadero desastre!, opina la familia Feroz que aún no ha descubierto la mayor habilidad del lobito, con la cual conseguirá ganarse el respeto (y cambiar el sentido) de su apellido
INTERÉS FORMATIVO Y TEMÁTICO: Se trata de una historia llena de humor, donde el autor utiliza como personajes secundarios a los protagonistas de cuentos clásicos infantiles, referencias claras y conocidas por el público más pequeño. Los niños no necesitan de explicaciones para entender lo divertido de las situaciones, claramente conectadas con otras conocidas por ellos en los libros.
Las expresivas ilustraciones refuerzan el texto y ayudan a la sonrisa del lector