Willie, un chico de Sierra Leona que es muy bueno jugando al fútbol, tiene la ocasión de viajar a Gran Bretaña. Durante unos años juega en un equipo que consigue finalmente el Balón de Oro. Sien embargo Willie cree que debe volver a su tierra, en la que su padre murió asesinado durante la guerra civil. Su propósito es crear una escuela para niños huérfanos o de familias destruídas, en el que además de instruirse aprendan a jugar al fútbol y se formen para llegar a conseguir una vida normal. Pero en el país hay grupos descontrolados que secuestran niños para la guerrilla Y además el gobierno quiere que la escuela sea una escuela de fútbol para niños de familias pudientes. Así que con una maestra que ha encontrado una escuelita abandonada emprende el proyecto por su cuenta. Con el sacrificio de su vida abre camino a otros niños.
Es un relato que impresiona porque pone de manifiesto los tremendos problemas a los que se enfrentan los países africanos Y la importancia de la educación para salir de la pobreza. Es un tema que constituye una interesante reflexión sobre los jugadores africanos que juegan en equipos europeos, ahora que estamos en plena euforia del Mundial de fútbol que se celebra en Brasil.