Lina es hija única. Sus padres han cambiado de ciudad y va a un nuevo colegio. Lo pasa mal porque le cuesta mucho integrarse y relacionarse con sus nuevos compañeros. No es feliz y parece siempre malhumorada. Por otra parte no ayuda el que a su edad su padre continúe llevándola al colegio y su madre la recoja por la tarde porque le gustaría disfrutar de la libertad que tienen los chicos de su edad que la rodean. Cuando en el cielo se dan cuenta de su situación y de que ha perdido la sonrisa, deciden enviarle a un ángel entrañable y gruñón, Gustav, para que le ayude. Y también a una ángel, Agathe, que está aprendiendo y que continuamente discute las decisiones de Gustav. En el colegio hay un nuevo alumno, Fritz que sin saberlo colaborará con los ángeles, que son invisibles. Una vez cumplida su misión, que Lina recobre la sonrisa, vuelven muy satisfechos al cielo.
INTERÉS FORMATIVO Y TEMÁTICO. Relato gracioso en el que los protagonistas verán reflejadas sus preocupaciones y problemas actuales. La protagonista con la ayuda de familiares y ángeles invisibles va madurando a lo largo de la narración. Consigue cambiar la actitud y establecer nuevas relaciones de amistad que le devuelven la sonrisa perdida.